Telecinco fue duramente criticada por el trato desigual entre Gloria Camila y Alejandra Rubio tras la bronca en Fiesta con Emma García por negarse a hablar de su vida privada.
En la última hora de Telecinco, un nuevo escándalo ha sacudido las redes sociales y la opinión pública, poniendo en evidencia los dobles estándares de la cadena.
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RTVE
El tema central gira en torno a la polémica que surgió entre Emma García, Gloria Camila y Alejandra Rubio.
Durante el programa “Fiesta”, Emma García mostró su enfado con Gloria Camila, quien se negó a hablar sobre su vida privada y su reciente viaje con su ex, lo que provocó una reacción desproporcionada por parte de la presentadora.

“No quería hablar del viaje que había hecho con su ex menos estando delante de Raquel Bollo”, comentó uno de los espectadores, reflejando la indignación general.
A medida que la controversia se desarrollaba, se hizo evidente el trato diferente que recibieron las dos jóvenes.
Mientras Emma García arremetía contra Gloria, con un tono de reproche que dejó a muchos sorprendidos, la situación de Alejandra Rubio fue abordada con una comprensión que contrastaba notablemente.
Patricia Pardo, otra de las figuras del programa, defendió a Alejandra, quien supuestamente está embarazada, señalando que se debía tener cuidado al preguntar sobre su estado.
“No se le puede preguntar a una mujer si está embarazada.
Es algo que pertenece a su intimidad”, afirmó Pardo, dejando claro su posicionamiento.

La indignación no solo provino del público, sino también de los propios colaboradores del programa, que cuestionaron la coherencia de la cadena.
“¿Por qué a unas se les exige dar explicaciones y a otras se las protege?”, se preguntó un comentarista, evidenciando la hipocresía que muchos perciben en la cobertura mediática de estos temas.
La audiencia se sintió avergonzada por el espectáculo que se estaba desarrollando, y las redes sociales se inundaron de críticas hacia la cadena por su manejo de la situación.
Gloria Camila, visiblemente afectada, utilizó sus redes sociales para expresar su gratitud a quienes la apoyaron durante este difícil momento.
“Ayer fue una tarde un poco complicada.
Me dejó bastante tocada y quería daros las gracias por vuestros mensajes”, dijo en un emotivo mensaje.
Este tipo de apoyo se convirtió en un bálsamo para ella, en medio de la tormenta mediática que la rodeaba.
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El contraste en el tratamiento de las dos figuras públicas resaltó las críticas hacia Telecinco, donde se ha denunciado una falta de respeto hacia las mujeres y sus decisiones personales.
“Se les ve mucho el plumero”, comentaron algunos seguidores, sugiriendo que la cadena prioriza el espectáculo sobre el respeto a la privacidad de sus colaboradores.
A medida que el escándalo se profundizaba, la opinión pública se dividía.
Algunos defendían la necesidad de que las figuras públicas respondieran por sus acciones, mientras que otros abogaban por un enfoque más respetuoso y humano.
“Esto es un buen resumen de lo que se ha convertido Telecinco y la tremenda degeneración que atraviesa esta cadena”, señaló un crítico en redes sociales.
Patricia Pardo, en su intento de justificar el trato hacia Alejandra, recordó un episodio similar que vivió en su programa, donde también tuvo que lidiar con preguntas incómodas.
Sin embargo, muchos consideraron que su defensa carecía de consistencia, dado que las reacciones ante Gloria Camila fueron mucho más severas.
“El enfado de ayer de Emma García recuerda mucho a un momento que tuve yo con Alejandra Rubio”, expresó Pardo, pero la audiencia no quedó satisfecha con esta comparación.

La discusión se intensificó cuando se abordó el tema del embarazo de Alejandra Rubio, que aún no ha sido confirmado oficialmente.
“Se dice que tiene previsto hacerlo en un programa de Telecinco, donde por supuesto le pagarían un buen caché”, insinuó un colaborador, sugiriendo que la cadena podría estar manipulando la situación para maximizar la audiencia.
Con la tensión en aumento, las palabras de Gloria Camila resonaron en la mente de muchos: “No es normal el pollo que me montó Emma García”.
La percepción de favoritismo y la falta de un estándar claro en el tratamiento de los temas personales de las mujeres en la televisión se convirtieron en el foco de atención.
“Lo que vale para una, valdrá para todas”, concluyó un espectador, dejando claro que la lucha por la igualdad y el respeto en los medios de comunicación sigue siendo un tema candente en la sociedad actual.
La controversia que rodea a Telecinco y sus presentadores continúa generando debate, y la audiencia espera ansiosa ver cómo se desarrollan los acontecimientos en los próximos días.
La pregunta que queda en el aire es: ¿seguirá la cadena perpetuando estas dinámicas de poder, o tomará medidas para asegurar un trato más equitativo y respetuoso hacia todas sus colaboradoras?
